Los Nazarenos de Zipaquirá: Una historia de fe y devoción
La ciudad de la sal se prepara para vivir una Semana Santa llena de fe, devoción y actividades para zipaquireños y turistas, y quizás unas de las más esperadas son las procesiones a cargo de los Nazarenos.
Este
2026, la Asociación de Nazarenos de Zipaquirá no solo conmemora una
Semana Santa más; celebra 73 años de custodia incansable de uno de los
patrimonios inmateriales más valiosos de Colombia. Lo que comenzó el 25 de
marzo 1953 como una organización formal para dar orden a las
procesiones, se ha convertido hoy en una institución robusta con más de 500
afiliados que portan con orgullo la túnica y el capirote.
Un
Legado de más de Siete Décadas
La
historia de los Nazarenos es, en esencia, la historia de las familias
zipaquireñas. Aunque las procesiones en la ciudad datan de la época de la
Colonia, fue a mediados del siglo XX cuando se consolidó la Asociación para
profesionalizar el arte de cargar los "pasos" (imágenes religiosas de
gran valor artístico y peso considerable).
Ser
Nazareno en Zipaquirá es un honor que se hereda. Hoy en día, es común ver a
tres generaciones de una misma familia caminando juntas: el abuelo que fundó la
tradición, el padre que coordina el paso y el nieto —el "nazarenito"—
que aprende el paso rítmico y la solemnidad del silencio. Esta cadena humana es
lo que ha permitido que la tradición sea declarada Patrimonio Inmaterial y
Cultural de la ciudad.
La
Mística bajo el Capirote
Para el
turista, el espectáculo es visualmente impactante. Los más de 500 hombres y
mujeres visten túnicas oscuras y muchos cubren su rostro con el capirote, un
símbolo de humildad que busca que el protagonista sea la fe y no la persona.
Caminar junto a ellos por las calles empedradas, mientras las bandas de guerra
marcan el paso fúnebre, es una experiencia que transporta a los visitantes a
otra época.
Semana
Santa 2026: Una Cita con el Patrimonio
Este
año, la relevancia de los Nazarenos cobra una fuerza especial. Con el
aniversario número 73, la Asociación ha preparado una logística impecable para
las procesiones que recorren el Centro Histórico. Ver el desfile de los
Nazarenos escoltando las imágenes sagradas por las calles coloniales de la
ciudad salinera es quizás uno de los actos litúrgicos más asombrosos de
Cundinamarca.
¿Por
qué visitar Zipaquirá esta temporada?
Visitar
Zipaquirá en Semana Santa no es solo un viaje de turismo religioso; es un
encuentro con la identidad de un pueblo que se niega a olvidar sus raíces. Los
Nazarenos representan la resiliencia y la unión comunitaria. Al verlos pasar,
el visitante no solo observa una procesión, sino que presencia el latido de una
ciudad que guarda sus tesoros tanto en las minas de sal como la fe de su gente.
Invitamos
a todos los colombianos y turistas extranjeros a vivir esta experiencia única.
Vengan a conocer a los guardianes de la fe, a los hombres y mujeres que cargan
el peso de la historia sobre sus hombros: Los Nazarenos de Zipaquirá.