Aves de Zipaquirá: Una maravilla que vuela en nuestra ciudad
Zipaquirá es un municipio lleno de historia, arquitectura y cultura, pero también es un escenario privilegiado para quienes disfrutan del avistamiento de aves. Aunque aún no existe un libro oficial sobre las aves de Zipaquirá, expertos en conservación como Jonnathan Lugo Carvajal, veterinario asesor Internacional en conservación, aseguran que aquí habitan muchas especies presentes en la sabana de Bogotá y en ecosistemas cercanos como el embalse del Neusa o el Páramo de Guerrero.
A continuación, te presentamos una guía completa sobre las aves más comunes y llamativas de Zipaquirá, sus características, su papel en el ecosistema y las recomendaciones esenciales para protegerlas.
Aves más comunes que puedes observar en Zipaquirá
- Copetón (Zonotrichia capensis)
Es una de las aves más fáciles de ver en la zona urbana y rural. Conocido popularmente como copetón, su nombre científico permite identificarlo en cualquier parte del mundo sin confusiones. Es pequeño, inquieto y está muy asociado a los jardines y parques.
- Mirla patinaranja
Frecuente en zonas residenciales, árboles y parques. Su pico color naranja la hace inconfundible. Es activa al amanecer y al atardecer.
- Torcaza aliblanca (Zenaida auriculata)
En Zipaquirá se observa con frecuencia. Es una paloma silvestre que suele moverse en grupos y buscar alimento en campos abiertos.
- El sirirí (Tyrannus melancholicus)
También llamado atrapamoscas. Destaca por su canto particular y su comportamiento activo sobre cables y postes.
- Alcaraván (Vanellus chilensis)
Hoy es más común en clima frío debido a los cambios climáticos. En Zipaquirá puede verse en zonas abiertas, pastizales e incluso en canchas deportivas, donde genera conflictos por su territorialidad. Cuando anida, defiende con fuerza sus huevos.
- Tingua azul (Porphyrio martinica)
Aunque su destino principal son los humedales de Bogotá, en su ruta migratoria puede pasar por Zipaquirá. Algunas llegan agotadas y aparecen en patios de casas o chocan contra ventanales.
- Lechuzas (Tyto alba)
Un ave fundamental pero rodeada de mitos. Jonnathan Lugo, enfatiza que las lechuzas NO representan mala suerte ni brujería. Por el contrario, cumplen una función esencial: Controlan roedores que pueden transmitir enfermedades como la leptospirosis.
- Currucutú (Megascops choliba)
Una pequeña rapaz nocturna que emite un inconfundible “currucutú”. Caza insectos y pequeños roedores, siendo un pilar del equilibrio natural. - Rapaces migratorias
Durante ciertas temporadas, Zipaquirá recibe aves que huyen del invierno del norte del continente. Entre las más destacadas:
● Gavilán aliancho o Gavilán Cuaresmero (Buteo platypterus)
● Águila pescadora (Pandion haliaetus): Es una rapaz que se puede encontrar cerca de cuerpos de agua como humedales, ríos y embalses, de donde obtiene su alimento.
● Halcón peregrino, (Falco peregrinus) el ave más veloz del mundo.
- Colibrí chillón (Colibri coruscans)
Uno de los colibríes más comunes y hermosos de la región. Sin embargo, enfrenta amenazas por el uso irresponsable de bebederos artificiales.
- Guardacaminos (Systellura longirostris)
Aves nocturnas con ojos grandes que cazan insectos atraídos por la luz de los postes. Suelen volar cerca del suelo y pueden ser atropelladas fácilmente.
- Golondrinas plomizas (Orochelidon murina)
Activas durante el día y asociadas a techos y aleros. Aunque a veces generan molestias, son esenciales para el control de insectos.
- Aves acuáticas: tinguas y patos
En zonas húmedas o de páramo pueden encontrarse:
- Tingua azul

Especies endémicas: un tesoro por proteger
Según Jonnathan, Zipaquirá no cuenta con aves endémicas exclusivas. Sin embargo, existen especies regionales que merecen especial atención:
- Pato turrio andino (Oxyura jamaicensis andina)
Una subespecie que sólo vive en la sabana de Bogotá y zonas aledañas. Su conservación es prioritaria debido a su reducida área de distribución.
- Tingua bogotana (Rallus semiplumbeus)
Endémica de la Sabana de Bogotá, y el altiplano Cundiboyacense, se encuentra en peligro de extinción.
Dato adicional: la rana Pristimantis susaguáe
Aunque no es un ave, Jonnathan destaca esta especie de rana endémica del Páramo de Guerrero, relacionada con el río susagua, compartida entre Cogua y Zipaquirá. Es una oportunidad para proyectos regionales de conservación.
Recomendaciones clave para observar aves en Zipaquirá sin causar impacto
A partir de los aportes de Jonnathan Lugo, estas son las buenas prácticas esenciales:
- No uses bebederos artificiales para colibríes: Pueden fermentar y generar hongos en los picos. La mejor opción: sembrar flores nativas.

- Si ves un nido de alcaraván, evita acercarte: Son muy territoriales y pueden atacar para defender sus huevos.

- No espantes ni dañes a las lechuzas: Son controladoras naturales de plagas.

- Reduce la velocidad en zonas rurales de noche: Los guardacaminos pueden cruzar repentinamente y ser atropellados.
- Si encuentras una tingua o ave migratoria en el suelo: Probablemente esté agotada.
- ✔ No le des comida.
- ✔ No la arrojes al aire.
- ✔ Comunícate con la CAR, la Policía Ambiental o la Secretaría de Ambiente.
- Protege los árboles y flores nativas: Muchos colibríes y golondrinas dependen de ellos.
- Observa, admira y respeta: El avistamiento responsable consiste en no intervenir ni alterar su comportamiento.

Zipaquirá, un refugio para la biodiversidad
Aunque Zipaquirá no cuenta aún con un inventario oficial de aves, expertos como Jonnathan Lugo Carvajal, médico veterinario naturalista, confirman que su territorio alberga una gran variedad de especies clave para el equilibrio ecosistémico. Desde colibríes brillantes hasta rapaces migratorias y aves nocturnas, el municipio es un escenario ideal para quienes aman la naturaleza y quieren aprender a cuidarla.
Descubre las especies de aves más sorprendentes que habitan en Zipaquirá, un destino ideal para el avistamiento en la sabana de Bogotá. Conoce las características del copetón, mirla patinaranja, torcaza aliblanca, sirirí, alcaraván, colibrí chillón, rapaces migratorias y aves acuáticas, además de recomendaciones para observarlas de forma responsable. Una guía completa basada en el conocimiento del veterinario naturalista Jonnathan Lugo, que revela la riqueza biodiversa del municipio y su papel en la conservación de ecosistemas regionales.