Nemocón: la mina de sal que ofrece una experiencia distinta bajo tierra
A poco más de una hora de Bogotá, en el corazón del Altiplano Cundiboyacense, se encuentra uno de los tesoros subterráneos más fascinantes de Colombia: la Mina de Sal de Nemocón. Esta antigua mina, explotada desde hace más de cinco siglos, no solo fue una de las principales fuentes de sal del país, sino que hoy se ha transformado en un recorrido turístico que combina naturaleza, historia, geología y cultura en un solo viaje bajo tierra.

Un mundo subterráneo lleno de maravillas naturales
Descender a la Mina de Sal de Nemocón es adentrarse en un universo escondido a 80 metros bajo tierra, donde los túneles y cámaras excavados a lo largo de la historia cuentan la vida de generaciones de mineros.
El recorrido, que puede extenderse por más de 1.600 metros de pasajes, ofrece al visitante la oportunidad de observar:
- Los Espejos de Salmuera, piscinas subterráneas de agua altamente salinizada con un efecto óptico que duplica visualmente las cámaras y crea paisajes surrealistas.
- La Cascada de Sal, una formación natural producto de la filtración del agua en la roca salina, que ha generado una cascada petrificada en el interior de la mina.
- La Capilla de la Virgen del Guasá, construida por los propios mineros como símbolo de fe antes de iniciar sus turnos y hoy un espacio conmovedor que narra la conexión espiritual del trabajo minero.
- La Cámara del Palpito o “Corazón de Nemocón”, una enorme halita tallada en forma de corazón que se ha convertido en símbolo del sitio y una de las piezas más sorprendentes del recorrido.

Estos espacios, junto a nombres históricos como Tanque de Santa Bárbara, Cámara de Humboldt y Puertas Alemanas, forman un recorrido lleno de historia y belleza natural que no se vive en cualquier mina.
Historia viva: sal, minería y cultura
La Mina de Sal de Nemocón no es solo geología, sino historia. Antes de la llegada de los españoles, las comunidades indígenas ya extraían sal en la región, un mineral que para los muysccubun era tan valioso que se le conocía como parte de la base económica y cultural del pueblo.
Durante los siglos XIX y XX, la extracción continuó de manera intensiva, formando parte de la identidad económica de la zona. La mina fue testigo del trabajo artesanal y la ingeniería humana para extraer sal, transformando a Nemocón en uno de los centros salineros más importantes del país.
Además, justo a la entrada de la mina se encuentra el Museo de Historia Natural de la Sabana, instalado en antiguos talleres industriales, donde se exhiben fósiles, piezas paleontológicas y artefactos que ayudan a comprender no solo la minería, sino también la rica historia ambiental y humana de la región.

Una experiencia que se disfruta con todos los sentidos
Desde el primer paso bajo tierra, la Mina de Sal de Nemocón ofrece sensaciones únicas que van más allá de lo visual. El sonido amortiguado, la temperatura fresca y constante, la luz que se filtra a través de las formaciones de sal y cada detalle arquitectónico excavado por el hombre hacen de esta visita una vivencia sensorial completa.
El recorrido está acondicionado para seguridad y comodidad: senderos delimitados, guías expertos y explicaciones históricas que acompañan a cada grupo durante el trayecto.

Completa tu viaje: la Ruta de la Sal
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Datos prácticos para tu visita
- La Mina de Sal de Nemocón está ubicada en el municipio de Nemocón, a aproximadamente 65 km de Bogotá.
- El recorrido se realiza principalmente bajo tierra durante varias horas, con guías especializados.
- Se recomienda llevar calzado cómodo y una chaqueta ligera.
- Es un destino ideal para amantes de la fotografía, la geología y las experiencias culturales profundas.

Un tesoro escondido que no te puedes perder
La Mina de Sal de Nemocón es más que un atractivo turístico: es una ventana al pasado, una muestra de la belleza natural y una experiencia que despierta la curiosidad. Explorar sus corredores es descubrir cómo han interactuado la naturaleza y la humanidad durante siglos.
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