Un menú que cuenta la historia de Zipaquirá bocado a bocado
En Zipaquirá, la gastronomía no es solo una forma de alimentarse: es memoria viva. Cada plato típico guarda la huella de la sal, del trabajo minero, del campo y de las cocinas familiares que han pasado recetas de generación en generación. Con esa premisa nace el menú típico Zipaquireño para grupos de turistas que visitan La Komilona, una experiencia culinaria que no busca reinventar lo local, sino honrarlo.
Este menú es una recopilación consciente de los sabores más representativos del territorio. Un recorrido por la identidad gastronómica de la ciudad salinera, pensado especialmente para grupos que quieren entender Zipaquirá también desde el plato.

El ajiaco: orgullo de la sabana y plato insignia de Zipaquirá.
El recorrido comienza con el ajiaco, y no cualquier ajiaco. En La Komilona, este plato tiene un peso especial: el restaurante ha sido Ganador del premio al mejor ajiaco de la Sabana, un logro que respalda años de respeto por la receta tradicional.
El ajiaco es uno de los platos más emblemáticos del altiplano cundiboyacense. Su preparación —a base de papa criolla, pastusa y sabanera, guascas y pollo— refleja la riqueza agrícola de la región. En Zipaquirá, este plato ha sido históricamente alimento de encuentro, de fiesta y de familia. Servirlo como entrada no es casual: es abrir la mesa con identidad.

Sobrebarriga al horno: el plato de los mineros
El plato fuerte rinde homenaje directo a la historia laboral de la ciudad. La sobrebarriga al horno fue, durante décadas, uno de los alimentos más consumidos por los mineros de Zipaquirá. Era un plato sustancioso, energético y rendidor, ideal para largas jornadas bajo tierra.
Papa chorriada: herencia lechera de la región
Hablar de Zipaquirá es también hablar de su tradición ganadera y lechera. La papa chorriada, bañada en una salsa cremosa de lácteos, representa esa conexión directa con el campo y con los productos locales.
Este acompañamiento, presente en mesas campesinas desde hace generaciones, es un símbolo del uso cotidiano de la leche, el queso y la mantequilla en la cocina zipaquireña. En el menú de La Komilona, la papa chorriada no es un simple acompañante: es un recordatorio de la relación histórica entre la ciudad y su entorno rural.
Cuajada con melao caliente: el sabor más zipaquireño
El cierre del menú es, quizás, el más emocional. La cuajada con melao caliente es uno de los postres más tradicionales de Zipaquirá. No se trata de una versión adaptada ni reinterpretada: es la cuajada que se come en Zipaquirá, servida con melao recién preparado, tibio, como se ha hecho siempre.
Este postre conecta directamente con la infancia, con las plazas, con las cocinas de antaño. Es sencillo, pero profundamente identitario. Un final perfecto para un menú que habla más de territorio que de tendencias.

Un menú pensado para el turismo de grupos de turistas extranjeros
Este menú típico zipaquireño se ha diseñado especialmente para grupos turísticos, delegaciones culturales, viajeros y visitantes que buscan una experiencia auténtica y organizada. Es ideal para quienes recorren la ciudad dentro de rutas culturales, visitas a la Catedral de Sal o planes todo incluido, y desean complementar su viaje con una comida que tenga sentido histórico y local.
En La Komilona, la gastronomía se convierte en una herramienta para contar historias. Este menú no solo alimenta: explica Zipaquirá, honra su pasado y celebra sus sabores más profundos.
Si tú deseas probar este menú zipaquireño puedes contactarte con La Komilona al +573132822463