Habrá Francachela Café: 15 años celebrando la tradición, el café de origen y la cocina artesanal en el corazón de Zipaquirá
En una casa colonial ubicada en la histórica Plaza de la Independencia de Zipaquirá, Habrá Francachela Café celebra 15 años de historia, sabor y encuentros alrededor de la mesa. Más que un café, este lugar se ha consolidado como un punto de referencia para quienes buscan productos auténticos, recetas tradicionales y una experiencia gastronómica que honra el territorio.
Desde su fundación, Habrá Francachela ha construido una identidad propia basada en el respeto por los ingredientes locales, el café de origen colombiano y una cocina artesanal que se prepara con tiempo, técnica y, sobre todo, con amor. Hoy, al cumplir tres lustros, el café presenta una renovación de su carta que reafirma su esencia y proyecta su propuesta hacia nuevos públicos sin perder sus raíces.

Waffles de yuca acompañados de una irresistible salsa de frutos rojos.
Una casa colonial que guarda historias
El espacio que ocupa Habrá Francachela Café no es casual. La casa colonial, con su arquitectura tradicional y su ubicación privilegiada frente a uno de los puntos más emblemáticos de la ciudad, crea el escenario perfecto para una experiencia pausada. Sus muros y detalles arquitectónicos dialogan con la historia de Zipaquirá, convirtiendo cada visita en un viaje al pasado que se mezcla con aromas de café recién filtrado y recetas que evocan la cocina de antaño.
Este entorno ha sido clave para que el café se convierta en un lugar de encuentro para locales y visitantes, viajeros curiosos, amantes del café y quienes buscan reconectar con lo simple y lo bien hecho.

Ubicado en la Calle 5 # 5-32, Plaza de la Independencia, Zipaquirá.
Sabores que hablan de territorio: cuajada, arepas de peto y mucho más
Dentro de su propuesta gastronómica, Habrá Francachela resalta productos típicos que forman parte de la memoria culinaria de la región. La cuajada, fresca y suave, se presenta como un homenaje a la tradición campesina, mientras que las arepas de peto recuerdan los sabores de la cocina ancestral, elaboradas a partir de maíz y procesos artesanales que han pasado de generación en generación.
Estos productos no solo acompañan el café, sino que cuentan historias: de familias, de mercados locales y de una Sabana Centro que conserva sus costumbres a través de la comida.

Cuajada con melao. Fotografía de Habrá Francachela Café.
Café de origen y métodos que transforman la experiencia
Uno de los pilares de Habrá Francachela Café es el café de origen colombiano, cuidadosamente seleccionado y preparado para resaltar sus notas, aromas y perfiles únicos. La experiencia va más allá de una taza tradicional: el café se ofrece en diferentes métodos de filtrado que permiten descubrir nuevas sensaciones en cada preparación.
Desde métodos clásicos hasta opciones más especializadas, cada taza invita a detenerse, observar y disfrutar. Esta dedicación ha convertido al lugar en un punto de referencia para quienes desean aprender, explorar y apreciar el café como una bebida cultural y sensorial.
Además, Habrá Francachela ofrece kits cafeteros ideales para llevar la experiencia a casa: opciones pensadas tanto para principiantes como para amantes del café que desean profundizar en el arte del filtrado y la preparación manual.

Fotografía de Habrá Francachela.
Un menú renovado: café de especialidad, postres con amor y cocina artesanal
La celebración de los 15 años llega acompañada de un cambio de menú que reafirma la filosofía del lugar. La nueva carta integra café de especialidad, postres elaborados con dedicación y recetas artesanales que respetan los tiempos y procesos de la cocina tradicional.
Cada plato y cada bebida reflejan una búsqueda constante por ofrecer calidad, coherencia y una experiencia honesta. No se trata de tendencias pasajeras, sino de una propuesta construida desde la identidad, el origen y el cuidado por los detalles.

Latte de pistacho, uno de los nuevos imperdibles del menú. Foto de Habrá Francachela Café.
Un referente gastronómico con identidad propia
A lo largo de 15 años, Habrá Francachela Café ha demostrado que la gastronomía también es una forma de narrar el territorio. Su apuesta por productos locales, café de origen, técnicas artesanales y un espacio cargado de historia lo posicionan como un lugar imprescindible en Zipaquirá.
Hoy, más que celebrar un aniversario, el café reafirma su compromiso con la tradición, la calidad y la experiencia. Un espacio donde el café se toma sin afán, los sabores tienen memoria y cada visita se convierte en un encuentro con lo auténtico.

Delicioso tiramisú, ideal para compartir y celebrar. Fotografía de Habrá Francachela Café.