¿Cuándo viajar? Las ferias y fiestas de Colombia que marcan el calendario
Viajar por Colombia no solo depende del clima o de la disponibilidad de vuelos. En este país, el calendario cultural es uno de los factores más importantes a la hora de planear una experiencia auténtica. A lo largo del año, ferias, fiestas patronales, carnavales y festivales transforman ciudades y pueblos, convirtiéndolos en escenarios vivos donde la música, la gastronomía, la tradición y la historia se expresan sin filtros.
Entender cuándo viajar a Colombia implica conocer estas celebraciones, muchas de ellas reconocidas a nivel internacional, y otras más locales, pero profundamente significativas para la identidad del territorio.
Enero y febrero: el año empieza bailando
El calendario festivo colombiano arranca con fuerza.
En enero, Pasto se convierte en epicentro cultural con el Carnaval de Negros y Blancos, Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Durante varios días, la ciudad se llena de comparsas, carrozas y rituales que celebran la diversidad y la igualdad.
Ese mismo mes, en la Costa Caribe, se viven las Fiestas del Mar en Santa Marta (en algunas ediciones desde finales de enero), una celebración que mezcla deporte náutico, música y cultura costera.
Carnaval de Negros y Blancos, reconocido mundialmente por sus imponentes carrozas.
Febrero suele estar marcado por el Carnaval de Barranquilla, una de las fiestas más grandes de América Latina. Declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, este carnaval es una explosión de ritmos como la cumbia, el mapalé y el garabato, y atrae a viajeros de todo el mundo.
Marzo y abril: tradición, espiritualidad y cultura
Durante marzo y abril, el país entra en una etapa más reflexiva y cultural. La Semana Santa transforma destinos como Popayán, Mompox y Zipaquirá, donde las procesiones, los actos litúrgicos y la arquitectura colonial crean experiencias de gran valor histórico y espiritual.
En Zipaquirá, la Catedral de Sal se convierte en uno de los escenarios más visitados del país durante esta época, al combinar turismo religioso, patrimonio y arquitectura subterránea.
Además, estos meses suelen albergar festivales de cine, ferias del libro y eventos culturales en ciudades como Bogotá y Medellín, ideales para viajeros interesados en propuestas más tranquilas y reflexivas.
Junio y julio: folclor, música y tradiciones vivas
El segundo semestre arranca con celebraciones profundamente ligadas a las raíces colombianas.
En junio, el Huila celebra el Festival Folclórico y Reinado Nacional del Bambuco, donde el sanjuanero huilense, los trajes típicos y la música andina toman protagonismo.
Julio es un mes clave para el folclor: el Festival del Folclor en Ibagué, el Festival del Porro en San Pelayo y múltiples fiestas patronales en municipios del Caribe y la región Andina hacen de este periodo una excelente opción para recorrer el país desde lo cultural.